| | Iniciación Ciclista- La Edad Ideal
En el deporte del ciclismo se recomienda iniciar la práctica deportiva entre los 10 y 12 años.
Esta recomendación se ve reforzada por los estudios y experiencias que apuntan hacia el estado prepuberal como el momento ideal por las características que presentan los jóvenes en el aspecto cognoscitivo, afectivo y motriz, y porque además los procesos de maduración son los mas propicios para el desarrollo y perfeccionamiento de las cualidades perceptivo- motrices.
Existe en esta edad, una gran capacidad de reacción y de excitabilidad del sistema nervioso que facilita una mejor asimilación y fijación de los fundamentos técnicos, la coordinación mejora notablemente y se responde mejor a los esfuerzos de resistencia porque los aparatos circulatorio y respiratorio alcanzan mejores condiciones. Igualmente mejora la fuerza y velocidad.
Este equilibrio funcional permite un trabajo físico mayor que en la edad anterior y en la que sigue, donde la crisis de la pubertad producirá ciertos desequilibrios fisiológicos y psicológicos. 
Los expertos aseguran que es desde los 11 a los 16 años cuando la memoria muscular, en estado brioso, asegura las fases de habilidad. Entonces, debutar después de los 16 años en el aprendizaje de coordinaciones complejas, cuando la fuerza muscular inicia su gran desarrollo y la facultad de adaptación muscular se vuelve lenta, es haber dejado pasar los mejores momentos para afincar fácilmente los reflejos de base, sin los cuales los progresos futuros son casi imposibles. Por tanto, no se pueden dejar inactivos algunos de los órganos en el periodo en el que se revela su función ya que esto puede equivaler a ponerlos en el camino de su degeneración. Esos son, entre otros, los motivos por los cuales la iniciación ciclista debe contemplarse desde la adecuada atención al desarrollo integral y armónico de todas las regiones del cuerpo y de sus sistemas orgánicos para construir una sólida base atletica, capaz de soportar las multiples demandas que, andando el tiempo, requerirá un deporte tan exigente como es el ciclismo. 
Errores frecuentes en el Ciclismo Infantil Numerosas experiencias han confirmado que la practica empírica inicial del ciclismo infantil no ha producido buenos resultados.
Esto hay que tenerlo en cuenta, ya que uno de los principales errores ha residido siempre en someter a los niños y jóvenes a una actividad demasiado exigente, imitando el ciclismo de alta competición y la preparación de los ciclistas profesionales ya formados: entrenamientos excesivos, muchas competiciones, utilización de cargas exageradamente duras (desarrollos, recorridos, esfuerzos intensos y continuos, etc). La proliferación de las competiciones, con campeonatos de todo tipo: nacionales, regionales, provinciales, locales, de clubs, etc y la motivación excesiva por conseguir la victoria como único fin, han obstaculizado el desenvolvimiento correcto del ciclismo de base.
Incluso en la actualidad, los propios intereses lúdicos de los jóvenes ciclistas son frecuentemente desvirtuados por los egoísmos y exigencias de padres y entrenadores, que ven en ellos la posibilidad de construir un futuro a cargo de sus éxitos deportivos.
Conociendo estos errores, se debe evitar la mala orientación que antepone la profesionalización deportiva a los estudios o el aprendizaje de un oficio. Ese seria un camino equivocado que hipotecaria el futuro y el desarrollo integral y armonioso del joven. Aun, en el supuesto de llegar a campeón no es cierto que el éxito de una carrera deportiva constituya el mejor logro personal.
Es cierto que en los niños que se inician entre los 10 y 12 años se observa una mejora sensible de sus destrezas y habilidades, las cuales aumentan permanentemente. Sin embargo, la competición desmedida durante siete u ocho años, provoca numerosas renuncias al llegar a la edad juvenil (17-18 años), como resultado del cansancio acumulado, de los viajes, de vivir situaciones psíquicas tensionantes, de las exigencias de victorias y de esfuerzos físicos y del limitado prisma que ofrece la especialización en el ciclismo. Es en la categoría juvenil, y a partir de ella, donde el ciclismo se convierte en exigencia: mayor kilometraje, recorridos mas duros, mas tiempo de dedicación en la preparación y el descanso, observación de una vida higiénica y ordenada, mayor responsabilidad ante las victorias y las derrotas, autocontrol, disciplina, etc. 
Todo ello determina un estado de tensión que provoca la crisis en los jóvenes, algunos de los cuales no pueden superarla fácilmente. Así concluyen muchos buenos talentos su andadura deportiva. Muy pocos acceden a las categorías superiores y los que lo hacen, no dan de si lo que su espectacular progresión especializada temprana presagiaba. | |